Traducción de Wirf dein Anliegen de F. Mendelssohn

Se trata de un Coral del Oratorio Elías op. 70 de F. Mendelssohn. Su traducción es ésta:

Wirf dein Anliegen auf den Herrn, der wird dich versorgen und wird den Gerechten nicht ewiglich in Unruhe lassen.
Denn seine Gnade reicht so weit der Himmel ist, und keiner wird zuschanden, der seiner harret.

Arroja tu inquietud sobre el Señor, él te suplirá y no dejará a los justos en descontento para siempre.
Porque su gracia llega hasta el cielo, y nadie se avergonzará de sus esperas.

 

 

Traducción de Ave verum

Se trata de un breve himno eucarístico que se cantaba en la consagración desde la Edad Media. Data del siglo XIV y se atribuye, entre otros al Papa Inocencio VI.

Ave verum corpus, natum

De Maria Virgine,

Vere passum, immolatum

In cruce pro homine,

Cujus latus perforatum

Unda fluxit et sanguine,

Esto nobis praegustatum

In mortis examine.

 

Salve,

Cuerpo verdadero nacido

de la Virgen María,

verdaderamente atormentado,

sacrificado en la cruz por la humanidad,

de cuyo costado perforado

fluyó agua y sangre;

Sé para nosotros un anticipo

en el trance de la muerte.

 

(traducción: Enrique Yuste)

Traducción de Locus iste de Bruckner

Locus iste es un motete sagrado compuesto por Anton Bruckner en 1869.  El incipit, Locus iste a Deo factus est, se traduce como “Este lugar fue hecho por Dios”. Bruckner lo preparó para cuatro voces no acompañadas, destinadas a la dedicación de la Votivkapelle (capilla votiva) en la Catedral Nueva de Linz, Austria, donde Bruckner había sido organista de la catedral. Sigue leyendo

Traducción de Abendlied de Rheinberger

Abendlied es una composición para coro mixto a 6 voces de Josef Gabriel Rheinberger. Es una de las “Tres canciones espirituales” op. 69, 3. El texto procede del Evangelio según San Lucas 24,29 y  escribió la primera versión de este breve trabajo coral, que se considera su obra más popular en general, cuando tenía 15 años de edad, el 9 de marzo de 1855. Sigue leyendo

El principio de unidad en el Requiem de Mozart

Cuando escuchamos o cantamos el Requiem de Fauré resulta evidente que su música discurre de forma lineal o evolutiva desde la oscuridad del inicio, la reciente muerte del ser querido, hasta el reinos de los cielos; se trata de un viaje de un sólo sentido que, al igual que la mayor parte de la música de Bach, nos lleva de un estado a otro, desde un lugar a otro diferente al del punto de partida. El Requiem de Mozart no está planteado de esa manera, se trata de una estructura en espejo, como si dobláramos un folio y los extremos se tocaran, como si la zona central se reencontrara con su homónima en esa doblez. Sigue leyendo