Traducción de Richte mich, Gott de F. Mendelssohn

Richte mich Gott es uno de los tres salmos en lengua alemana que Mendelssohn escribió originalmente en 1843; los tres se presentaron por primera vez el 24 de diciembre de 1843 y luego se revisaron en 1844-1845. Fueron publicados como un conjunto en 1849, dos años después de la muerte de Mendelssohn.

Richte mich Gott es una obra a 8 voces escrita con el texto del Salmo 43. A diferencia de los motetes a 8 voces de Bach que están escritos para doble coro (2 grupos de SATB), el trabajo de Mendelssohn es para un solo conjunto de 8 voces (SSAATTBB). En esta pieza Mendelssohn prefiere jugar con la tímbrica de la pieza y separar el conjunto por género, a menudo escribiendo solo para las voces de los hombres o solo para las voces de las mujeres, en lugar de dos coros iguales.

Richte mich, Gott, und führe meine Sache wider das unheilige Volk, und errette mich von den falschen und bösen Leuten. 

Denn du bist der Gott, du bist der Gott meiner Stärke; warum verstössest du mich? 

Warum lässest du mich so traurig geh’n, wenn mein Feind mich drängt? 

Sende dein Licht und deine Wahrheit, dass sie mich leiten zu deinem heiligen Berge, und zu deiner Wohnung. 

Dass ich hinein gehe zum Altar Gottes, zu dem Gott, der meine Freude und Wonne ist, und dir, Gott, auf der Harfe danke, mein Gott. 

Was betrübst du dich, meine Seele, und bist so unruhig in mir? 

Harre auf Gott! denn ich werde ihm noch danken, dass er meines Angesichts Hülfe, und mein Gott ist.

 

Júzgadme, oh Dios, y defiende mi causa contra una nación impía; líbrame del hombre engañoso e injusto. Porque tú eres el Dios de mi fortaleza: ¿por qué me desechas? ¿Por qué ir de luto por la opresión del enemigo? Envía tu luz y tu verdad; que me guíen; que me traigan a tu monte santo y a tus tabernáculos. Entonces iré al altar de Dios, a Dios mi gran gozo; sí, sobre el arpa te alabaré, oh Dios mi Dios. ¿Por qué estás arrojado, oh alma mía? y por qué estás inquieto dentro de mí? Esperanza en Dios; porque aún lo alabaré, que es la salud de mi rostro y mi Dios.

 

Judge me, O God, and plead my cause against an ungodly nation: O deliver me from the deceitful and unjust man. 

For thou art the God of my strength: why dost thou cast me off? 

Why go I mourning because of the oppression of the enemy? 

O send out thy light and thy truth: let them lead me; let them bring me unto thy holy hill, and to thy tabernacles. 

Then will I go unto the altar of God, unto God my exceeding joy: yea, upon the harp will I praise thee, O God my God. 

Why art thou cast down, O my soul? and why art thou disquieted within me? 

Hope in God: for I shall yet praise him, who is the health of my countenance, and my God. 

Traducción de Abendlied de Rheinberger

Abendlied es una composición para coro mixto a 6 voces de Josef Gabriel Rheinberger. Es una de las “Tres canciones espirituales” op. 69, 3. El texto procede del Evangelio según San Lucas 24,29 y  escribió la primera versión de este breve trabajo coral, que se considera su obra más popular en general, cuando tenía 15 años de edad, el 9 de marzo de 1855. Sigue leyendo

El principio de unidad en el Requiem de Mozart

Cuando escuchamos o cantamos el Requiem de Fauré resulta evidente que su música discurre de forma lineal o evolutiva desde la oscuridad del inicio, la reciente muerte del ser querido, hasta el reinos de los cielos; se trata de un viaje de un sólo sentido que, al igual que la mayor parte de la música de Bach, nos lleva de un estado a otro, desde un lugar a otro diferente al del punto de partida. El Requiem de Mozart no está planteado de esa manera, se trata de una estructura en espejo, como si dobláramos un folio y los extremos se tocaran, como si la zona central se reencontrara con su homónima en esa doblez. Sigue leyendo

Lacrimosa

 

Al hablar del Requiem de Mozart lo primero que nos viene a la cabeza seguramente es el Lacrimosa, esa maravillosa y espiritual pieza perteneciente a la secuencia de la misa de difuntos que quizá sea el momento más sublime de la obra completa y que marca el punto intermedio de todo el Requiem. Y del mismo modo, al decir Lacrimosa, pocos pensarán en el Requiem de Verdi o la Gran Misa de difuntos de Berlioz. El Requiem de Mozart y su Lacrimosa han dado la vuelta al mundo sembrando admiración ante cualquier público que ha podido admirar dicha pieza. Lo llamativo de esta circunstancia es que el Lacrimosa es una pieza que Mozart dejó inacabada, es más, sólo dejó escritos los 8 primeros compases, a partir de ese punto fue un alumno y amigo de Mozart, Franz Xavier Süssmayer, el que completó la pieza y le dio forma hasta el punto en el que la conocemos hoy. Sigue leyendo

Traducción del Requiem de Mozart

INTROITUS (INTRODUCCIÓN)

1.- Requiem aeternam (coro) Requiem aeternam dona eis, Domine et lux perpetua luceat eis. (soprano) Te decet hymnus, Deus, in Sion (Salmo 63) et tibi reddetur votum in Ierusalem. (coro) exaudi orationem meam, ad te omnis caro veniet.

Dales, Señor, el descanso eterno, y que la luz perpetua los ilumine. Mereces un himno, Dios, en Sion y te ofrecen ofrendas en Jerusalen. atiende mi oración, todos los mortales van a tí. Sigue leyendo

Congaudeant Catholici, la obra más antigua conservada a 3 voces reales

El himno Congaudeant Catholici pertenece al Códice Calixtino, se trata de un conductus a 3 voces de la segunda mitad del siglo XII. Esta pieza fue escrita por el magister Albertus Parisiensis, canónigo en la Catedral de Notre Dame a mediados del s. XII, en un estilo que posteriormente definiría a la Escuela de París. Se dice que es la primera obra conservada que presenta 3 voces iguales porque las 3 voces han sido compuestas y no presenta ningún cantus firmus en ninguna de sus tres voces.   Sigue leyendo

Usando el diapasón… Resolviendo dudas

Hablando de Música Antigua, en ocasiones vemos directores que se aferran fervorosamente a la afinación que viene escrita en la partitura cuando realmente el modo o el tono es algo orientativo en este tipo de música y para nada se trata de sonidos absolutos. Esto se debe a que la afinación de La de cada zona distaba mucho de ser 440Hz, es decir, el La de León podía ser de 420Hz en el siglo XVII mientras que en Palencia podía ser de 412 Hz. Esto pasaba en toda Europa y dos ciudades cercanas podían tener diferente La. Sigue leyendo